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Largometrajes, algo que cada vez está más de moda

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Una de las cosas que más han cambiado en los últimos años ha sido, sin duda, la historia del cine y de la televisión. Porque, hasta hace relativamente poco (unas pocas décadas) era realmente impensable que pudiésemos mirar a una pantalla y ver en esta imágenes en movimiento y escuchar sonidos y conversaciones.

De hecho, es algo que ha evolucionado tantísimo en tan poco tiempo que, en realidad, si miras al pasado y observas por un agujerito lo que sucedía hace tan solo cincuenta años, te darás cuenta de cómo ha cambiado la televisión.

 

La evolución del cine y de la televisión

La televisión aparece realmente hace más de un siglo, en el 1884. Pero no fue tan sencillo como te puedes imaginar: El estudiante alemán Paul Nipkow diseña y patenta  el disco de Nipkow, que es la mamá de la televisión actual. En 1900, Perskyi comienza a referirse a este invento como “televisión”, lo que sucedería en la Exposición Universal de Paris. Y, tras todo este lío, no fue hasta 1907 (23 años después), que el invento que conocemos hoy día pudo llevarse, finalmente, a cabo.

Pero no te pienses que esa televisión era como hoy, día, ¡ni por asomo!

Lo primero es que, cuando entramos en una casa, podemos ver que puede haber, sin quedarnos cortos, entre tres o cuatro televisores: una en el salón, una en la cocina, y otra por cada dormitorio de la casa. Esto era completamente impensable cuando nació este aparato, porque era extremadamente caro como para poder tener ni tan siquiera una. Es más, te diré una pequeña curiosidad: cuando mi padre era pequeño, sus padres no tenían para poder comprar una televisión, y bajaban al patio comunitario de vecinos. Allí, quedaban todos juntos a ver la televisión. Repito: ¿te has dado cuenta de que acabo de decir que había UNA sola televisión para una comunidad de vecinos?

Y tampoco te pienses que la televisión era como ahora: en sus orígenes, los canales eran en blanco y negro… pero tampoco podemos hablar de “canales”, sino de canal. Porque el aparatito acababa de nacer en el mundo, y, a pesar de que era realmente novedoso, al principio solo tenía UN canal que poder verse. Y había que aguantarse con lo que había: películas en blanco y negro SIN sonido, documentales o poco más. Lo que hubiese, porque no tenías otra opción.

Ahora, la cosa ha cambiado más de lo que te puedas imaginar. Ya no es en absoluto difícil que, cuando se te estropee la televisión, puedas ir a cualquier empresa de electrónica o de electrodomésticos a sustituirla por una nueva. Antiguamente, esto era completamente impensable: si se te rompía, te aguantabas hasta que pudieses comprarte otra… ¡si es que podías!

Por lo tanto, no te pienses que lo que tienes hoy día funcionaba exactamente igual que hace, ni tan siquiera, veinte o treinta años. Porque el mundo cambia a una velocidad alarmante… y la tecnología evoluciona con él.

 

Ahora, la televisión ha pasado a ser una carrera que se estudia… y de la que se puede vivir sin ningún problema

Actualmente, puede trabajarse de lo que se quiera. ¡Solo hace falta imaginación! Yo no pensaba que pudiese dedicarme toda mi vida a trabajar de mi escritura, ¡y aquí me tienes, escribiendo artículos y a puntísimo de abrir mi propia empresa de escritura, corrección y Copywriting! A veces subestimamos tanto como no te puedes imaginar lo que supone tener una brillante idea que nos dé dinero… y es que, si nos centrásemos más en lo que nos gusta (en lugar de lo que se supone que tenemos que hacer) encontraríamos el trabajo de nuestros sueños y seríamos mucho más felices.

Para ello, debemos olvidarnos, antes que nada, del “qué dirán”, incluso del qué dirán nuestros padres. Todos estamos absolutamente de acuerdo en que ellos solo quieren lo mejor para nosotros, y en que están preocupados por nuestro futuro y por nuestro bienestar. Pero eso no quita, ni por asomo, que podamos elegir lo que nos gusta… aunque eso suponga que ellos tengan que lidiar con una decisión que les incomoda.

Suponte, por ejemplo, hablando de esto, ¡que quieres ser actor o actriz! ¡Pues ahora se puede! Ya no es algo fortuito, ¡ahora puedes estudiar para trabajar en la televisión! Es una carrera más, de entre todas las que existen para poder entrar en el mundo del cine o del teatro, que te ayudarán a cumplir tu sueño.

Que antes pensásemos en vivir de la televisión, cuando apenas acababa de salir y apenas había oportunidades para ello, era absolutamente impensable. ¡Pero ahora ya no lo es! Cada día surgen programas nuevos y se hacen películas diferentes, ¡cada día son necesarios actores, actores de doblaje, directores, técnicos de sonido, y mil tipos de carreras más que sirven para entrar en este negocio cada vez más lucrativo!

 

¿Que no quieres ser actor? ¡Puedes ser tú mismo el productor!

¿Sabes qué es un producto de cine? Cito textualmente: “El director de cine o director cinematográfico (directora, en femenino) o cineasta es la persona que dirige la filmación de una película, da instrucciones al equipo de actuación, decide la puesta de cámara, supervisa el decorado y el vestuario, y todas las demás funciones necesarias para llevar a buen término el rodaje”. Es decir, es el que lleva la voz cantante en todo lo que pase en el escenario de una película. ¡Es el que hace la película!

Pero no tenemos por qué hablar de películas, no tenemos por qué ser tan ambiciosos. Hablemos de dos tipos de metrajes de los que hemos oído hablar… pero que, seguramente, no sabes muy bien lo que significan:

  • Cortometraje: Son, en esencia, la mayor parte de las películas que se hicieron cuando nació la televisión a principio del siglo pasado. En resumen, un cortometraje es una producción audiovisual (película) que no supera los veinte minutos. Pero no la subestimes, porque, en ese escaso tiempo, ha de contarte una historia y tiene que hacerte sentir algo. Y conseguir todo eso en apenas veinte minutos no es en absoluto sencillo. El cortometraje va a jugar con los sentimientos más puros y directos que pueda hacerte sentir, además de unas puestas de escena y unas escenografías que te harán temblar. Ese es el quid de la cuestión. Porque, como dispone de menos tiempo, ha de usarlo con eficacia para que el espectador sienta lo que el director desea hacer sentir.
  • Largometraje: Para comprender lo que es un largometraje, vamos a usar la definición textual de una página experta en cine: “El largometraje es toda producción de cine que llega a tener un tiempo de duración que es mayor o igual a los sesenta minutos, o la que tiene una duración mayor a los cuarenta y cinco minutos que sea producida en soporte de formato 70 mm y mínimo 8 perforaciones de imagen”. En resumen, un largometraje es, en esencia, el 100% de las películas que vamos a ver al cine. Tienen unos efectos espectaculares, unos personajes, escenarios y trama muy elaborados… Por lo tanto, hacerte sentir cosas es mucho más fácil que en un cortometraje porque el director tiene el tiempo suficiente como para jugar contigo y con tu corazoncito de todas las formas que a él se le ocurran.

Desde Discovery nos comentan que no todos los trabajos relacionados con el cine han de ser, necesariamente, dentro de la propia pantalla. Existen un sinfín de servicios diferentes en relación con la producción de largometrajes. Ellos, sin ir más lejos, son una empresa especializada en buscar localizaciones específicas para la producción y grabación de largometrajes en cualquier parte de España.

 

Olvídate de lo que piensen los demás, y vive de tu sueño

De verdad, hazlo. Sé que puede parecer unas palabras que ya has oído muchas veces a muchas personas, pero te prometo que no son una tontería… y que no es imposible.

Está comprobado que dedicar tu vida a un trabajo que aborreces no es sano para ti. Ya no solo porque vas a estar toda tu vida haciendo algo que odias y que no te hace feliz… sino porque esto trae consigo consecuencias muy severas para ti y para tu cuerpo.

Solo has de saber que, dedicarte a lo que no te gusta, puede alterar tu estado natural de sueño, porque padecerás estrés diariamente por la ansiedad que te supone ir a trabajar. Puede que incluso pierdas las ganas de comer, porque no tendrás ganas ni de levantarte de la cama. Eso puede derivar en absentismo laboral, porque a nadie le gusta sentirse obligado a algo que, en realidad, no quieres hacer. ¿Te das cuenta de lo que supone para ti hacer algo que no te gusta durante toda tu vida?

El sector del cine está en su máximo auge, ahora que cada día se hace una película, un programa o una serie nueva. Sea cual sea el sector del cine que te gusta (ya seas actor, productor, o técnico de sonido), la realidad es que no puedes seguir permitiendo que las opiniones ajenas decidan por ti, ni siquiera las voces de tus padres.

¿Quieres trabajar en el mundo del cine? ¡Este es el momento de hacerlo!

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