Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

¿Cómo es la gastronomía de Valladolid?

shutterstock_1843878955(FILEminimizer)

Valladolid es una ciudad en la que puedes disfrutar de tapas, cocina tradicional y de vanguardia. Además, por toda la ciudad hay barras con una atractiva variedad de pinchos. Descubrirás sus palacios, conventos, la Academia de Caballería, etc. Valladolid cuenta con el Museo de Arte Contemporáneo Español Patio Herreriano, el Museo Nacional de Escultura y los de la Ciencia. Y si te encanta la naturaleza en esta ciudad encontrarás un gran número de zonas verdes y espacios naturales, jardines y riberas fluviales. Lo mejor es acercarse a sus bares y restaurantes para degustar su gastronomía. En ellos puedes encontrar platos tradicionales o elaboraciones más vanguardistas.

La provincia vallisoletana cuenta con cinco denominaciones de origen vitivinícolas: Ribera del Duero, Rueda, Cigales, Toro y Tierra de León.

Algunos de los mejores vinos nacen en estas tierras, como el Vega Sicilia o los blancos de Rueda. «En total, las bodegas vallisoletanas suman más de 350», informa el diario 20Minutos.

Tiene excelentes quesos y panes, ya que en Valladolid se elaboran, sobre todo, quesos con leche de oveja. El queso más conocido es el de Villalón de los Campos, conocido como «pata de mulo”.

Otros mas recientes son los quesos de nuevo cuño de Cantagrullas y la torta de queso que se elabora en la localidad de Pollos. Tienes que probar sus panes de miga blanca y densa, el más famoso es el pan «lechuguino».

Si vas a sus restaurantes seguro que descubres los asados de cochinillo, aunque otras carnes que abundan son las de codornices, conejos, cordero y perdices.

Platos típicos de Valladolid

En la gastronomía de Valladolid no pueden faltar los platos fuertes para combatir el frío. Los ingredientes principales son las verduras y carnes. Los platos típicos de Valladolid son los siguientes:

Sopa de ajo

Es un plato que se consume durante el invierno. Es una receta fácil, deliciosa y económica. Primero se doran unos dientes de ajo previamente machacados.

Es importante que el pan sea del día anterior y se mezcla con pimentón, un poco de aceite de oliva y los ajos. Se añade agua y se deja hervir, por último se incorporan unos huevos y se deja que siga cociendo hasta que éstos hayan cuajado.

Lechazo asado

El ingrediente principal es la carne de cordero lechal y el animal tiene sólo unos 30 días de vida. Es importante hacer unos cortes a la pieza de carne y se le añade un poco de manteca.
Se coloca en un recipiente adecuado con un vaso de agua y se mete en un horno de leña, más o menos un hora y media.

Cuando vaya por la mitad es fundamental darle la vuelta a la carne y añadirle un majado hecho con sal gorda, ajos y vinagre. Se deja que siga horneándose hasta que esté cocida. Es una carne muy jugosa y deliciosa.

Tortilla de chorizo

Es una tortilla de huevo con trocitos de chorizo. Es un plato muy típico de Valladolid, sobre todo, de Tudela de Duero. Es una receta fácil, ya que se trata de freír los trocitos de chorizo en una sartén y después se añade los huevos batidos.

Espárragos de Tudela de Duero

No te vayas de Valladolid sin probar los espárragos de Tudela de Duero. Son muy jugosos, pocos fibrosos y grandes, además, suelen ser de color blanco, aunque también se encuentran con la punta de color morado.

Mantecado de Portillo

Son muy conocidos los mantecados de Portillo, que se llevan elaborando desde el siglo XV con ingredientes naturales como la manteca de cerdo ibérico, harina, azúcar, huevo, aguardiente y canela.

Conocidos también por otros nombres como pastas de Portillo o zapatillas. Suelen ser de forma elíptica y para conseguir ese aspecto brillante es necesario pasar hasta en tres ocasiones por el horno.

Una vez obtenida la masa y tras haberla cortado con la forma ovalada, se meten en el horno a 250º, se dejan enfriar y se pintan con una capa gruesa de azúcar, para volver a hornear.

Es aconsejable un segundo pintado, y darles un último acabado en el horno. Puedes probar estos mantecados durante las fiestas navideñas y durante todo el año.

Después de descubrir sus calles, los paisajes y las recetas más populares de la provincia de Valladolid, puedes descansar en un hotel que esté ubicado en el centro de la ciudad. En este sentido, no podemos recomendarte un hotel que no sea el Hotel Real de Castilla, ya que en la estancia que realizamos para coger información de este artículo nos trataron genial, nos dieron mucha información que hemos plasmado en este artículo, y además descansamos perfectamente.  Apostar por un hotel de máximo nivel que tenga todas las comodidades como restaurante, parking, gimnasio, piscina, WiFi gratuito y duchas de hidromasaje, es un valor seguro.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest