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Cómo enviar un paquete a otro continente.

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Millones de mercancías se mueven a diario por todo el planeta. El tráfico intercontinental no solo afecta al comercio internacional. Aunque con un menor volumen de facturación, también es frecuente la paquetería entre particulares, de ellas se encargan empresas de logística y transporte de ámbito internacional.

Los operadores de Star Cargo, una empresa de transporte internacional de mercancías con más de 15 años de experiencia, nos comentan que es bastante frecuente el envío y recepción de paquetes entre particulares de uno a otro continente.

La generalización del fenómeno de la emigración trae consigo que los emigrantes envíen paquetes a sus países de origen con productos, que son más difíciles de encontrar allí o más costosos, con relación al nivel de vida. Por su parte, es habitual que reciban de vez en cuando un paquete de la familia. Es una forma de mantener el contacto.

Esto también sucede con los jóvenes españoles que han emigrado a otras partes del mundo. Si encuentran un producto que no es habitual en España, a veces lo compran y lo envían a sus familiares.

Incluso, las empresas recurren al envío de paquetes cuando tienen que transportar pequeñas cargas, con cierta urgencia y un mayor nivel de seguridad.

Envíos internacionales.

De la gestión de estos envíos se encargan empresas de transporte internacional, ubicadas algunas de ellas en las terminales de carga de puertos y aeropuertos. Realizan todos los trámites necesarios para el envío. Disponen de canales de comunicación directa con la aduana y con los medios de transporte (navieras, compañías aéreas, empresas ferroviarias, etc.) para resolver lo más rápido posible cualquier problema que surja.

Tienen contratos de colaboración con otras empresas del sector en distintas partes del mundo, lo que permite que el seguimiento de los paquetes tenga cobertura a nivel internacional.

Los paquetes se entregan embalados en el punto de atención al cliente de la compañía. Muchas de ellas operan por internet, ofreciendo el servicio de recogida y entrega a domicilio.

Su experiencia en la gestión de paquetería permite el envío de mercancías peligrosas y animales respetando la normativa de cada país. Gracias a su conocimiento del sector, asesorarán al cliente sobre el medio de transporte adecuado para el envío.

Mandan de un continente a otro, productos perecederos como alimentación o medicamentos, cuyo transporte está restringido habitualmente por vía aérea.

Estas empresas suelen ofrecer seguros especiales para que el envío se efectúe con total seguridad.

Trámites aduaneros.

Como nos informa el Instituto Superior de Procedimientos Aduaneros y Fiscales, ISPAF, los paquetes que salen fuera de la Unión Europea están sujetos a determinados trámites aduaneros. Tanto en la aduana del país de origen como en la de destino.

Es obligación del remitente conocer las condiciones de envío (restricciones, prohibiciones, limitaciones de peso, etc.), así como facilitar los documentos y autorizaciones especiales para pasar los controles fronterizos.

Todo paquete enviado de un país a otro debe tramitar el DUA (Documento Único Administrativo). Consiste en una declaración sobre el contenido del paquete y su finalidad; es decir, si tiene fines comerciales o tiene un carácter personal.

Se deberán abonar una serie de tasas para asegurar la entrada del paquete en el país. Dependiendo de la naturaleza del producto enviado (sanidad, farmacia, veterinario, fitosanitario, etc.) pueden estar sujetos a gastos extras de control aduanero.

La aduana se reserva el derecho a inspeccionar y retener los paquetes cuando lo considere oportuno o si falta algún trámite por realizar. Las empresas de transporte se encargan de gestionar el papeleo y resolver las incidencias.

El avión, el sistema más rápido y seguro.

Frente a lo que se pueda pensar, el avión es el método más seguro y rápido para que un paquete llegue en pocas horas de un extremo a otro del mundo. La BBC nos comenta el caso de una empresa californiana de importaciones que fletó dos aviones para asegurar que un cargamento de 15.000 lápices labiales, fabricados en Italia, llegara a tiempo a su destino.

La empresa había trabajado siempre con transporte marítimo y nunca había tenido ningún problema. La crisis de suministro marítimo acontecida a principios del año pasado, a consecuencia de la carestía del combustible, amenazaba con que el cargamento no llegara en el tiempo fijado.

La compañía californiana trabaja con cadenas de franquicias de cosmética y perfumería, con un volumen de negocio importante. Todo anunciaba a que se iba a producir un desabastecimiento. Para salvar la situación, no dudó en gastar un poco más y asegurar el envío por vía aérea.

Mehir Sethi, directora ejecutiva de la empresa, dijo: “Con gran dolor de mi alma tuvimos que hacerlo. Eran productos que ya estaban comprometidos.” De esta manera, conservaron a sus clientes.

Para el envío de paquetería existe un procedimiento que se llama carga aérea. Las mercancías entran en la bodega de los aviones por un canal diferente al equipaje de los pasajeros. Pasan de un almacén al avión, sin atravesar las cintas clasificadoras de las maletas. En todo momento, los bultos están bajo la supervisión del personal de aeropuerto.

Transporte naval. El más utilizado.

El 90% del tráfico de mercancías a nivel mundial se realiza por barco. Se utiliza sobre todo para el transporte de grandes volúmenes de carga con fines industriales y comerciales, y en menor medida, para paquetes pequeños.

Tarda más tiempo, pero con él se pueden transportar artículos que están prohibidos en los aviones comerciales, como aerosoles, productos químicos o artículos inflamables.

Para realizar este transporte, la empresa de paquetería alquila una porción de un contenedor, donde introduce los paquetes de varios remitentes que comparten el mismo puerto de destino.

La empresa rellena un documento llamado Bill of landing, en el que se detallan los datos de la persona que hace el envío y la que la recibe. Se especifican las características del producto, el número de bultos, de kilos y su volumen; y todos los datos necesarios para identificar el contenedor en el que viaja el envío. Por último, se señalan los datos relacionados con el viaje, como el nombre del buque, la fecha de salida, la duración del trayecto y los puertos en los que hace escala el barco.

Transporte terrestre. El utilizado por el servicio postal.

Tradicionalmente, las empresas públicas de correos realizaban el transporte de las cartas y paquetes en vagones de mercancías. En todas las estaciones de tren había un almacén de pack-express donde se recogía la correspondencia y se clasificaba para llevarla a la oficina de correos correspondiente.

Controlando las redes ferroviarias nacionales e internacionales, los envíos llegaban a su destino. En los puertos había un ramal de vía donde se descargaban aquellos paquetes y sacas de cartas que debían atravesar el océano.

En la actualidad el transporte por carretera se emplea para trasladar mercancías en el ámbito nacional y continental, y como complemento a los otros medios de transporte. Llevando los paquetes desde los puertos y aeropuertos a las naves de logística donde se clasifican, y desde ahí, a los puntos de recogida para el cliente.

El transporte por carretera se emplea para mejorar el servicio de atención al usuario. Por medio de él se efectúa la entrega y recogida a domicilio.

Cuál es al medio adecuado.

No se puede decir que hay un medio de transporte ideal. Todo depende de las características de la mercancía, de la urgencia del transporte, de la seguridad del envío y del dinero que nos queramos gastar. Resumiendo, estas son las opciones que tenemos:

  • Transporte aéreo.

Rapidez muy alta.

– Capacidad de carga baja.

– Seguridad muy alta.

– Coste alto. Es el medio de trasporte más caro, pero también el más rápido. Es aconsejable para envíos urgentes, mercancía perecedera y artículos de gran valor.

  • Transporte por carretera.

Rapidez alta.

Capacidad de carga baja.

Seguridad media.

Coste bajo. Es muy eficiente para operaciones en un radio inferior a 4000 Kilómetros. Tiene un nivel de siniestralidad muy bajo y una flexibilidad muy alta, en cuanto a que permite llevar el paquete a la puerta del domicilio del cliente.

  • Transporte por ferrocarril.

– Rapidez media.

– Capacidad de carga alta.

– Seguridad muy alta.

– Coste medio. No es aconsejable para envíos urgentes, y sí para aquellos que siguen una ruta fija que coincide con los trayectos de tren. Junto con la carga aérea, es el medio más seguro para enviar paquetería. Son las alternativas en las que menos extravíos se producen.

  • Transporte naval.

– Rapidez lenta.

– Capacidad de carga muy alta.

– Seguridad Baja.

– Coste bajo. Es el medio de transporte más barato, pero ojo, todo depende de que el operador disponga de un contenedor propio con capacidad para llenarlo. Alquilar un contendor completo para un solo envío puede disparar enormemente los gastos de transporte. A su favor, podemos decir que con él se puede transportar cualquier tipo de mercancía y llevarla a cualquier punto del planeta donde haya un puerto comercial cercano.

Si tienes que enviar un paquete a un país fuera de la Unión Europea, no dudes en ponerte en contacto con una empresa de transporte internacional, ellos te aconsejaran sobre cuál es el medio de transporte más adecuado y se encargarán de todo lo relacionado con el envío.

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